En CrossFit, muchas veces asociamos el progreso únicamente a levantar más peso o completar más repeticiones. Sin embargo, mejorar el rendimiento no siempre significa cargar más la barra: la técnica, la movilidad, la respiración y la recuperación juegan un papel igual de importante. Si aprendes a optimizar estos factores, podrás rendir más y con menor riesgo de lesión.
Factores clave del rendimiento
Técnica depurada: una sentadilla bien ejecutada es más eficiente que una con más kilos y mala postura.
Movilidad adecuada: te permite alcanzar posiciones más seguras y efectivas en snatch, overhead o squat.
Eficiencia energética: controlar la respiración en WODs largos evita fatiga prematura.
Estrategias prácticas
Graba tus entrenamientos: observar tu técnica en vídeo te ayuda a detectar errores y corregirlos.
Incorpora movilidad diaria: dedica 10–15 minutos a estiramientos dinámicos y foam roller.
Entrena la respiración: aplica técnicas como el ritmo 2:1 (dos pasos inhalar, uno exhalar) en carreras o entrenamientos de resistencia.
Planifica descansos reales: programa días de baja intensidad o descanso total cada semana.
Errores comunes
Creer que solo se progresa añadiendo más peso a la barra.
Descuidar el calentamiento para “ahorrar tiempo”.
No valorar la importancia del sueño y la nutrición.
Conclusión
Mejorar en CrossFit va mucho más allá de aumentar cargas. Trabajar en tu técnica, movilidad, respiración y recuperación te permitirá entrenar más fuerte, durante más tiempo y con resultados sostenibles.
